lunes, 18 de marzo de 2013

TOMÓGRAFO NUEVO PARA LOS POBRES


Tomógrafo nuevo para los pobres


Lenin Fisher

El pasado 13 de septiembre sucedió un hecho relevante en la historia de la medicina y de la salud pública en Nicaragua: el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional, encabezado por el Presidente Daniel Ortega Saavedra, inauguró oficialmente la instalación de un nuevo y moderno tomógrafo helicoidal multicortes en el Hospital Escuela “Antonio Lenín Fonseca Martínez” (HEALFM). (1,2,3,4)

Este es un hecho histórico porque desde que Godfrey Hounsfield hizo el planteamiento teórico de la tomografía a las sociedades científico-médicas inglesas, en 1971; o bien, desde que el primer tomógrafo computarizado, modelo Mark I, fue instalado en el Hospital Atkinson de Londres, en 1972, han transcurrido más de 35 años para que por primera vez en Nicaragua un hospital público (nacional o estatal), tenga un tomógrafo nuevo, o sea, “de paquete”. (1,2,3,4)

“El Lenín” es la manera en que el pueblo llama al HEALFM. Esa manera de llamarlo quizá sea el gran homenaje para un joven leonés, estudiante de medicina, habitante del histórico barrio de San Felipe (hermano del también héroe de la liberación nacional  William Fonseca), que se convirtió en héroe y mártir al dar su vida por la liberación del pueblo para revolucionar la sociedad nicaragüense en 1979.  Ese mismo año, G. Hounsfield y A. Cormack recibieron el Premio Nobel de Medicina por sus extraordinarios aportes científicos en la invención de la tomografía axial computarizada (TAC). La TAC revolucionó a la medicina.  El nuevo tomógrafo helicoidal del HEALFM revolucionará la atención médica en el sistema nacional de salud para beneficio de la gente pobre. (1,2,3,4)

En Nicaragua nunca se había visto que el sistema nacional de salud pública o como decimos, el Ministerio de Salud (Minsa), tuviera un tomógrafo nuevo. Hace unos pocos años, entre 2004 y 2006,  hubo un tomógrafo en el HEALFM, pero éste era usado, era un modelo viejito, presentó muchos problemas (se le dañaban las tarjetas con frecuencia) y no soportaba el ritmo de trabajo que el hospital exigía. En 1991, vino a Managua, el primer tomógrafo computarizado, traído por el Dr. Enrique Jiménez Quezada, tras el cual, poco a poco, vinieron otros tomógrafos a centros de diagnóstico u hospitales privados, lo cual significó un avance en la medicina nacional, mediado por el dinero, que la gente tenía o tiene que pagar para obtener una tomografía, según es la regla del mercado: o pagas o pagás. (1,2,3,4)


En los años duros de la guerra de 1980 a 1990, aún y cuando se contaba con un sistema nacional único de salud, no se pudo equipar a los hospitales con alta tecnología. Luego, los gobiernos neoliberales se encargaron de desarticular el sistema de salud despidiendo personal, recortando el presupuesto, facilitando la privatización parcial o total de diferentes tipos de servicios y en consecuencia la corrupción.  Las administraciones neoliberales llegaron hasta el absurdo de pedirle al pueblo que donara sábanas para los hospitales o de aceptar las “donaciones” de sábanas usadas en moteles (algo jamás visto ni siquiera durante los años más cruentos de la guerra, de la hiperinflación y de la escasez). (1,2,3,4)

Un tomógrafo nuevo en uno de los principales hospitales del Estado nacional es indiscutiblemente un hito; es por lo tanto, un mérito del gobierno actual. Ese sofisticado equipo marca Philips, “de seis cortes”, muy rápido, que permite realizar exámenes en pocos segundos, obtener imágenes bidimensionales y tridimensionales, capaz de detectar lesiones muy pequeñas y cuyo valor supera el medio millón de dólares, es parte de la donación hecha por Venezuela y el presidente Hugo Chávez Frías a través de los acuerdos de cooperación entre los pueblos firmantes de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba), cuyo monto total es de 2 millones 800 mil dólares e incluye: varias clínicas médico-odontológicas móviles, electrocardiógrafos, gastroscopio y por si fuera poco, un resonador magnético que vale más de 800 mil dólares. (1,2,3,4)

En octubre se calcula que puede estar instalado el resonador, el cual, obviamente, será otro hecho histórico, sin precedentes, para los hospitales públicos donde la gente pobre es atendida. Desde ya podemos dar por un hecho que ese resonador magnético será el primero instalado en un hospital estatal, o sea, del Minsa. Tomógrafo y resonador nuevos terminarán con el penoso caso de la gente pobre que tiene que mendigar a través de los medios de comunicación para conseguir dinero y poder pagar un examen de tomografía o de resonancia magnética. El neoliberalismo nos estaba acostumbrando a esa escena trágica y a esa forma de libertad de expresión. Ambos equipos harán la gran diferencia entre la vida y la muerte; facilitarán y agilizarán el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes. (1,2,3,4)

Los exámenes con esas máquinas de alta tecnología serán gratuitos, lo que tendrá un impacto grandioso en la clase social pobre, que es la mayoritaria; esa misma clase pobre que fue llamada eufemisticamente “gente de escasos recursos”  “sectores vulnerables” “menos favorecidos”. Exámenes gratuitos. Sí, así como lo lee. Para eso pagamos impuestos y queremos ser beneficiados con nuestros impuestos. Durante estos primeros ocho meses de gobierno sandinista, el Minsa ha pagado más de 1 millón 300 mil córdobas a hospitales privados por  realizar tomografías o resonancias magnéticas, lo cual demuestra que si los impuestos son bien utilizados se puede pagar el costo de los exámenes gratuitos y darle mantenimiento adecuado a los equipos. (1,2,3,4)

Aproximadamente 15 días durará el entrenamiento para el personal técnico que manejará el tomógrafo; se tomarán todas las medidas necesarias para la seguridad del equipo ante los altibajos de la corriente eléctrica; luego, comenzaremos el trabajo arduo para ponernos al día; existe una larga lista de espera de pacientes que necesitan una tomografía; los resultados se verán muy pronto. (1,2,3,4)

Muy pocas veces he escrito sobre medicina y salud en esta página de opinión de El Nuevo Diario (porque no es mi tema preferido), pero hoy, no podía dejar de hacerlo porque la alegría me embarga. Si el 13 de septiembre quedará registrado como el día en que se entregó el primer tomógrafo nuevo a un hospital nacional, cuando se instale el primer resonador nuevo, el Gobierno, sencillamente, la va a partir. Así, con mucho gusto pago los impuestos para que la gente pobre se beneficie. (1,2,3,4)

Managua, Nicaragua, 19 de septiembre de 2007 

Referencias bibliográficas:

1.                 Fisher, L. Tomógrafo nuevo para los pobres. El Nuevo Diario. Managua, Nicaragua. 19-9-2007
2.                 Fisher, L. La revolución antineoliberal. Editronic. Managua, Nicaragua. 2009: 287
3.                 Fisher, L. Historia de la Radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. Universitaria. Managua. 2010: 316
4.                 Fisher, L. Historia de la Radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. 2da. ed. Universitaria. Managua. 2011: 428


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e�%Eeip_�X�nte los dos primeros años de funcionamiento (abril 2008–abril 2010), el Ministerio de Salud no había firmado contratos de mantenimiento formal y sistemático con las compañías respectivas, a pesar de la existencia de los fondos de la cooperación venezolana a través de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de América (Alba) y las  empresas mixtas binacionales conformadas por Nicaragua y Venezuela. (4,5)


Son pocos los países latinoamericanos que tienen una política nacional de selección y uso de tecnología de la salud, incipiente o declarada, de acuerdo al VIII Informe de la Situación Sanitaria Mundial (6). Nicaragua no es la excepción.

Referencias bibliográficas:

1. Montalván, J. H. Breves apuntes sobre deontología médica e historia universal de la medicina. Hospicio. Universidad Nacional Autónoma. León, Nicaragua. 1960. 231
2. Espinosa Rodríguez, L. J. Contribución a la historia de la radiología en Nicaragua. Bolsa Médica.  No. 25; Sept. 1995: 3-9
3. Corea Fonseca, E. Historia de la medicina en Nicaragua. La Prensa. Managua, Nicaragua. 2000: 296
4. Fisher, L. Historia de la radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. Universitaria. Managua, Nicaragua. 2010: 316
5. Fisher, L. Historia de la radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. 2da. ed. Universitaria. Managua, Nicaragua. 2011: 428
6. Bolsa Médica. Radiología: un costo que vale la pena invertir. No. 9; May. 1994: 22
7. Bolsa Médica. Tecnología médica en Nicaragua. No. 6; Feb. 1994: 8-12


Managua, Nicaragua, 19-5-2012.

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TECNOLOGÍA RADIOLÓGICA EN NICARAGUA


Tecnología radiológica en Nicaragua

Lenin Fisher

El descubrimiento de los rayos X en 1895, realizado por W. C. Roentgen en Alemania, fue un gran avance científico y tecnológico. Cuando el Dr. Rosendo Rubí trajo el primer aparato de rayos X a la ciudad de León de Nicaragua, en 1902, para usarlo junto con el Dr. Luis Henry Debayle Pallais, en La Casa de Salud (1,2,3), se produjo un avance tecnológico y científico-médico en el país. Con ese primer equipo de rayos X inició la transferencia tecnológica, de tipo radiológica, desde Europa hacia Nicaragua.

Pasaron siete años, después del descubrimiento de los rayos X por Roentgen (1895), para que esa tecnología llegara a Nicaragua, bajo la iniciativa del Dr. Rosendo Rubí. Y tuvieron que pasar 19 años para que el primer tomógrafo axial computarizado fuera traído al país (1991), como parte de la actividad emprendedora del Dr. Enrique Jiménez Quezada, después de que fue instalado el primer tomógrafo en Londres, Inglaterra (1972). Asimismo, pasaron entre 20 y 23 años para que un grupo privado trajera al país el primer resonador magnético (1997), después que esta tecnología comenzó a obtener los primeros resultados en Escocia (1974-1977). Vino relativamente más rápido el primer equipo de rayos X que el primer tomógrafo axial computarizado y que el primer resonador magnético (siete años contra veinte), a pesar de que en la década de 1990 el transporte y las comunicaciones eran más eficientes que en la década de 1900. Si los siete años entre 1895 y 1902 fueran un parámetro, entonces, el primer tomógrafo computarizado debió estar en Nicaragua en 1979, y el primer resonador magnético en 1981 ó 1984.  La guerra, en sus diferentes etapas, seguramente influyó en gran parte. (4,5)

La reflexión arriba mencionada, hecha en conjunto con el Dr. Malcolm Fisher Chavarría, nos sugiere que ante tecnología más compleja nuestro atraso es mayor por los costos más altos, por lo que, en cuanto a esas dos técnicas diagnósticas podemos decir que tuvimos por lo menos dos décadas de atraso en el uso de dicha tecnología, ya que en la producción de la misma no hay nada que señalar, porque no somos un país productor de tecnología. El atraso en el uso de tecnología moderna en el sector de la salud pública es mucho mayor cuando se compara con los servicios médicos privados. (4,5)

El Dr. Enrique Jiménez Quezada fue el primer médico y radiólogo nicaragüense que utilizó la técnica arteriográfica de Seldinger, inventada en 1953. El Dr. Jiménez Q., aplicó por primera vez en Nicaragua la técnica de Seldinger, en 1978, en el Hospital Occidental del INSS -hoy llamado “Antonio Lenín Fonseca Martínez”-, que fue el primer hospital del país en poseer equipo fluoroscópico telecomandado. Pasaron 25 años después de que Seldinger inventó la técnica angiográfica percutánea femoral, en Europa, para que se aplicara en Nicaragua por primera vez. El retraso crónico y proverbial ha oscilado entre 20 y 25 años en las diferentes técnicas médico-radiológicas. (4,5)

En 1993, en el sistema de salud pública (27 hospitales y 80 unidades de salud), había más de 7 mil equipos médicos;  estaban en buen estado el 56%; inactivos el 23%; funcionaban irregularmente el 10%; y estaba descartado el 11%. Se calculaba, en 1994, que más del 90% de la fuerza laboral de nivel técnico o de ingeniería electrónica en Nicaragua era empírica. La Dirección de Desarrollo Tecnológico del Ministerio de Salud tenía un déficit de 86 técnicos para mantener y reparar los equipos hospitalarios, en 1994. (6)

La tecnología debe adquirirse en base a las necesidades de salud y no en la tecnología misma. Es decir, no en base a la aparición de los nuevos modelos, del último modelo (6).  No existe ministerio de salud pública, hospital,   clínica privada, ni radiólogo individual que en un país subdesarrollado, pueda estar gastando tanto dinero al comprar todo nuevo modelo de equipos de diagnóstico sofisticado; nadie puede comprar el modelo del año cada año. La avalancha tecnológica, con sus aparatos cada año más modernos, tiene un alto precio, que ni el Estado, ni los empresarios privados, en Nicaragua, pueden pagar; y consecuentemente, la mayoría de los pacientes no pueden asumir. El subdesarrollo y la pobreza del tercer mundo no permiten ir al ritmo del avance tecnológico, lo cual es una verdad de Perogrullo. (4,5)

Eso explica por qué la mayoría de los tomógrafos computarizados y resonadores magnéticos que han funcionado en el país han sido comprados a pesar de ser usados, es decir, de segunda o tercera mano, o mejor dicho en lenguaje de mercadeo más técnico, han sido vendidos y comprados con la característica de ser “refaccionados”o “refurbish”. En otras palabras, después de haber funcionado en un hospital de país desarrollado, donde le han sacado el máximo provecho, el tomógrafo o el resonador, es descartado o entregado en forma de pago a la compañía productora y vendedora, para ser sometido a una revisión y mantenimiento total y exhaustivo colocando piezas o repuestos vitales, nuevos. En mecánica automotriz le llamarían a este proceso “over-haul” o reparación general. (4,5)

Inversión grande en equipos grandes, no es factible en Nicaragua, decía un directivo de Casa Terán en 1994.  No hay médico que pueda hacerle frente a la inversión ni pacientes que la paguen, porque es realmente cara, añadía. En 1994 Bolsa Médica señala: “Ya existe experiencia de médicos que con esfuerzo propio o en grupo han traído equipo usado que al poco tiempo de operar quedó inhabilitado y sin repuestos en el país ni en el exterior.” (6)

El Dr. Luis Romero, de origen argentino, Presidente del Colegio Interamericano de Radiología (CIR), en abril de 1994, durante su visita a Nicaragua, dijo que la Radiología, como especialidad médica, está en estricta correlación con el adelanto tecnológico, el cual va en progresión geométrica. “Sin embargo, la tecnología es muy buena, pero también es muy cara y en países emergentes como Nicaragua, Argentina o cualquier otro de Latinoamérica, el acceso a este tipo de tecnología es un poco complicado.” (7)

“Entonces, hay que tratar de equiparse y compatibilizar con la economía del país. Eso es de vital importancia porque tampoco debemos caer en el excesivo consumo de la tecnología médica. La correcta utilización de la tecnología implica que ésta esté al servicio de la sociedad, que no sea una tecnología de élite.” (7)

“Un radiólogo está inserto en un contexto social y no puede escapar de él, entonces tiene que estar adecuado a la realidad sanitaria del país, a la realidad social del país.” (7).  Y parte de la realidad real, no virtual, son los precios de los equipos nuevos: aparato de rayos X ($50-70 mil); ultrasonido con doppler color incorporado ($80-85 mil); mastógrafo ($50-60 mil); tomógrafo computarizado ($500 mil-1 millón); y resonador magnético ($1-1.5 millones). (4,5)

Los países desarrollados destinan hasta el 10% del costo de instalación para el mantenimiento de los equipos. Una cama hospitalaria debidamente equipada e instalada cuesta $100 mil por lo cual hay que destinar $10 mil para su mantenimiento. En 1994, había en América Central casi 7000 camas en los hospitales públicos; pero como no hay fondos suficientes, los equipos se deterioran aceleradamente. Un hospital adecuadamente balanceado invierte hasta el 40% de su presupuesto en equipamiento técnico; el resto es para infraestructura. (6)

Japón donó, en 1993, una gran cantidad de equipos médicos, valorada en alrededor de 200 millones de dólares, la cual representó el 7% del total de equipos médicos instalados en ese momento en el sistema de salud pública; donación que incluyó equipos de mamografía para el Hospital “Bertha Calderón R.” (6)

Otro elemento a tomar en cuenta es que: “...a través de donaciones ha entrado al país una amplia cantidad de equipos muy heterogéneos en marcas y tipos, lo que hace complejo y caro el mantenimiento porque a veces se encuentra tecnología descontinuada o los equipos vienen en no muy buenas condiciones.” (6)

La donación más reciente en equipos de diagnóstico por imagen fue la realizada por el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, en 2007, la cual fue valorada en alrededor de 5 millones de dólares y consistió, entre otros equipos médicos nuevos, los siguientes: un resonador magnético, un tomógrafo computarizado multicorte, un equipo de rayos X telecomandado con fluoroscopía, un equipo de rayos X digital y dos ultrasonógrafos, los cuales constituyen el eje central de lo que se llama Centro de Alta Tecnología, ubicado en el Hospital Escuela “Antonio Lenín Fonseca Martínez”, en Managua. (4,5)

El mantenimiento del tomógrafo, marca Philips, y del resonador, marca Siemens, tiene un costo relativamente alto; pero es más caro reparar cada pieza o tarjeta digital que se deteriora. Durante los dos primeros años de funcionamiento (abril 2008–abril 2010), el Ministerio de Salud no había firmado contratos de mantenimiento formal y sistemático con las compañías respectivas, a pesar de la existencia de los fondos de la cooperación venezolana a través de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de América (Alba) y las  empresas mixtas binacionales conformadas por Nicaragua y Venezuela. (4,5)

Son pocos los países latinoamericanos que tienen una política nacional de selección y uso de tecnología de la salud, incipiente o declarada, de acuerdo al VIII Informe de la Situación Sanitaria Mundial (6). Nicaragua no es la excepción.

Referencias bibliográficas:

1. Montalván, J. H. Breves apuntes sobre deontología médica e historia universal de la medicina. Hospicio. Universidad Nacional Autónoma. León, Nicaragua. 1960. 231
2. Espinosa Rodríguez, L. J. Contribución a la historia de la radiología en Nicaragua. Bolsa Médica.  No. 25; Sept. 1995: 3-9
3. Corea Fonseca, E. Historia de la medicina en Nicaragua. La Prensa. Managua, Nicaragua. 2000: 296
4. Fisher, L. Historia de la radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. Universitaria. Managua, Nicaragua. 2010: 316
5. Fisher, L. Historia de la radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. 2da. ed. Universitaria. Managua, Nicaragua. 2011: 428
6. Bolsa Médica. Radiología: un costo que vale la pena invertir. No. 9; May. 1994: 22
7. Bolsa Médica. Tecnología médica en Nicaragua. No. 6; Feb. 1994: 8-12


Managua, Nicaragua, 19-5-2012.

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TRAFICANTES DE ULTRASONIDO


Traficantes de ultrasonido
Lenin Fisher

Más que preocupante es la denuncia hecha por el Dr. Marvin Gutiérrez, presidente de la Asociación Nicaragüense de Radiología e Imagen (ANRI), acerca del “tráfico de ultrasonidos”.

En realidad, no es un problema nuevo.  Ha sido vox populi que muchos colegas médicos, en diferentes lugares del país, realizan ultrasonidos de muy mala calidad a bajo precio. Algunos médicos generales o especialistas han asumido como suficiente un “entrenamiento” de 2 ó 3 meses para entrar en el mercado.

Al parecer, la máxima de algunos galenos es la misma que la globalización neoliberal dicta: el mercado es libre; sin reglas; sin control; sin regulación.  El mercado con su mano invisible lo abarca todo, lo corrompe todo.  La medicina incluida. Competencia y mercado son dos palabras de moda.  Se compite contra los demás a cualquier costo.  No importa si es invadiendo el campo profesional y especializado de los demás.  La crisis económica y los bajos salarios son el caldo de cultivo de todas las iniciativas para ganar más dinero.  Médicos que irrespetan e invaden a la especialidad de Radiología (Imagenología es un término más amplio porque ahora ya no sólo se usan los rayos X para diagnosticar enfermedades, sino que también se usa ultrasonido, campos magnéticos, ondas de radiofrecuencia, isótopos, etc).  La ética vale menos que el dinero.

Dinero, que es la medida de todas las cosas y de todas las almas.  En la búsqueda compulsiva del dinero se menosprecia a la Radiología.  Cuando para ser un buen radiólogo se necesitan por lo menos de 3 a 4 años de estudio y entrenamiento continuo.  En cualquier hospital del mundo que se considere serio y moderno, la Radiología es considerada valiosa porque es como el faro delantero de una locomotora, que guía en influye en las decisiones terapéuticas y por lo tanto en la vida de  los pacientes.

Ninguna especialidad médica es menos que otra.  Todas son importantes.  Ninguna sustituye a otra.  Todas se complementan.  El manejo multidisciplinario de los pacientes así lo exige en la práctica médica moderna.  De la misma manera que el empirismo no debe ni puede ser promovido en especialidades como Cirugía o Dermatología, tampoco debe ser impulsado en Imagenología.  Perderían el paciente, la Medicina y Nicaragua.

Como Radiólogo, yo respeto por ética, el campo de trabajo de los médicos generales y de los especialistas.  Esa misma actitud yo espero de mis colegas médicos hacia mi especialidad.  Ese tipo de respeto debería ser promovido por todas las asociaciones médicas locales, regionales o nacionales.  A su vez, la ANRI debería publicar el listado de todos los Radiólogos que estamos legalmente reconocidos como tales.

La institucionalización del Colegio de Médicos y Cirujanos es cada día más necesaria.  Sería muy útil para impedir el tráfico de especialidades (llámense cursos por cuenta propia, diplomados, cursillos, etc.).  Sin embargo, no podemos olvidar que en Nicaragua se trafica con todo: influencias, ilegales, drogas, niños, blancas, armas, medicinas, dinero y quizá hasta órganos.

Recuerdo muy bien la frase de uno de mis maestros de Epidemiología: “El gremio médico es el gremio más desunido”.  Tan lapidaria como cierta.  Casi infinita es la cantidad de agrupaciones médicas en el país.  Existen asociaciones, sociedades, academias, etc.  ¡Casi imposible es la unificación del gremio!  Vale la pena preguntarse porqué.  Hay intereses de por medio, como en todo.  Algunos dicen que las diferencias políticas e ideológicas influyen.  Puede ser.  No pocos grupos dirigentes hacen de las agrupaciones cuasi-feudos.  Ahí también existe  caudillismo, continuismo y re-eleccionismo.

Otros temas deberían ser abordados seriamente.  Las malas condiciones materiales para el entrenamiento de los residentes de Radiología.  Falta de Radiólogos docentes acreditados y pagados por las Universidades nacionales.  La sobrecarga de los postgrados sin suficientes docentes y equipos.  Radiólogos que actúan como subcontratistas en empresas privadas y violentan los derechos de los Radiólogos subcontratados.  La venta de estudios sin fotos (imágenes) en la práctica médica privada de forma frecuente sin justificación técnica o logística.  El respaldo efectivo de ANRI a los Radiólogos despedidos injustamente en instituciones públicas o privadas.  Instituciones que establecen categorías arbitrarias para pagar a los Radiólogos (a unos en porcentajes y a otros con salarios fijos ridículos), estimulando así una brecha en expansión continua.  Empresas que reducen los porcentajes de ganancia de los radiólogos e imponen salarios fijos bajo amenaza de despido.  Centros de imágenes diagnósticas o colegas que usan la coima (mordida o comisión), para asegurar que les refieran pacientes.  La manipulación de mensajes religiosos en los formatos de solicitudes de exámenes para inducir a la aceptación de la coima.  Hospitales que venden radiografías, como servicio privado, sin el correspondiente informe de un radiólogo.

La voluntad de abordar el problema por parte de ANRI y el Ministerio de Salud es un buen signo.  No puede permitirse más el tráfico de ultrasonidos. Nuestras autoridades de la salud pueden ayudar mucho.

Queramos o no, este problema es parte de las ideas ampliamente difundidas de que el mercado lo determina todo.  Que la compra y venta de mercancías, de bienes y servicios, es totalmente libre.  Es parte de la aceptación tácita de que el libre mercado es libertinaje selvático y voraz.  Donde no hay límites éticos que regulen la competencia entre prójimos, perdón, colegas.  Partiendo de tal sustrato,  muchos ciudadanos, profesionales o médicos, conciben que su labor tiene unicamente un fin: ganar cada vez más dinero, sin importar los medios, porque éstos están de antemano justificados.

Concluyendo, es tiempo de que en la práctica de la Medicinahumanística, la tal mano invisible del mercado, expresada en el tráfico anti-ético de ultrasonidos, comience a ser por lo menos detenida y regulada.

1-. El Nuevo Diario. Managua, Nicaragua. 17 de octubre de 2003; p 8

2-.Antisistémico. Universitaria. León, Nicaragua. 2006: 224

PRESENTACIÓN DE LA VERSIÓN DIGITAL DE LAS DOS EDICIONES DEL LIBRO "HISTORIA DE LA RADIOLOGÍA EN NICARAGUA"


Presentación de la versión digital de las dos ediciones del libro
“Historia de la Radiología en Nicaragua”

Lenin Fisher

El día jueves 29 de marzo de 2012, a las 7:00 p.m., en la Casa de Salud Debayle, en la ciudad de León de Nicaragua, fue presentada la versión digital de las dos ediciones del libro “Historia de la Radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible”.

Primeramente, tomó la palabra el Rector Magnífico de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (U.N.A.N.-León), Msc., Róger Gurdián Vijil.

La U.N.A.N.-León asumió la presentación del libro como parte de las actividades en conmemoración del Bicentenario de la fundación de la Universidad Nacional de Nicaragua (1812-2012).

Luego, el Dr. Enrique Jiménez Quezada, Neurorradiólogo, realizó la presentación del libro.

Posteriormente, el Dr. Lenin Fisher, autor del libro, expuso la conferencia titulada “Dr. Rosendo Rubí Altamirano: padre, fundador y pionero de la Radiología en Nicaragua”.

Las palabras finales fueron pronunciadas por el Dr. Armando Matute, Decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la U.N.A.N.-León.

La Casa de Salud Debayle un edificio de dos plantas, situado en el centro histórico colonial de la ciudad de Santiago de León de los Caballeros, a 100 metros de la Catedral de la Asunción (Patrimonio Histórico de la Humanidad), es el lugar donde el Dr. Rosendo Rubí Altamirano, en 1902, instaló el primer tubo de vacío generador de rayos X, es decir, hace 110 años; donde se tomaron las primeras radiografías en el país; y desde donde el Dr. Luis Henry Debayle Pallais impulsó el surgimiento de la cirugía moderna en Nicaragua, con las técnicas de asepsia y antisepsia.

La publicación de la primera y segunda edición del libro, en 2010 y 2011 respectivamente, fue posible al apoyo de la Facultad de Ciencias Médicas de la U.N.A.N.-Managua, y  especialmente de su Decano, el Dr. Freddy Meynard Mejía. La preparación de los discos compactos con la versión digital y la preparación del evento fue gracias a la Facultad de Ciencias Médicas de la U.N.A.N.-León y su Decano, el Dr. Armando Matute.

Asistieron al evento: médicos de reconocido prestigio, directivos de la Sociedad Médica de León, estudiantes de Medicina, historiadores y público en general.

Managua, 31 de marzo de 2012.

Fotografías:

El Rector Magnífico, Msc. Róger Gurdián Vijil dirige la palabra al auditorio.

El Dr. Enrique Jiménez Quezada haciendo la presentación de los libros.





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